Surfeando la Herencia se estrenó en junio de 2022 dentro del programa Jóvenes en Danza, coordinado por el Conservatorio Profesional de Danza Reina Sofía de Granada, en colaboración con el Festival Internacional de Música y Danza de Granada. La pieza formó parte de la programación oficial del FEX 2022, marco de extensión del festival, y se presentó en cuatro funciones: el 24 de junio en el Teatro Alhambra (21 h), el 25 de junio en doble función en el mismo espacio (20 h y 22 h), y el 26 de junio en el Teatro Municipal Mira de Amescua de Guadix (21 h).
Dirigida por Roseta Plasencia como coreógrafa invitada, la obra fue interpretada por alumnado de 5º y 6º curso de Danza Clásica y Danza Contemporánea del Conservatorio Reina Sofía. Con un elenco de 18 jóvenes intérpretes, la pieza se construyó como una creación colectiva a partir de improvisaciones, talleres y dinámicas participativas que pusieron en primer plano las voces y preocupaciones de la llamada Generación Z.
Surfeando la Herencia entiende la danza contemporánea como un recurso escénico abierto, versátil y profundamente ligado a la vida cotidiana. La pieza propone la danza como vía de expresión y como herramienta para conectar con el cuerpo, con la comunidad y con el mundo, ofreciendo un espacio donde compartir miedos, sueños y deseos de una generación que transita entre los 17 y los 25 años.
A lo largo del proceso creativo fueron emergiendo temas que atraviesan a la juventud actual: la búsqueda de identidad, los roles y estereotipos de género, la diversidad y la orientación sexual, la presión social vinculada a la imagen y la estética, las exigencias académicas y profesionales, las redes sociales o la productividad como mandato. Todas estas cuestiones se transformaron en material coreográfico, convirtiéndose en escenas que reflejan la tensión entre la vulnerabilidad y la fuerza del colectivo.
La obra se presenta como una metáfora viva de la juventud contemporánea: “Viviendo en un mundo que nos consume y nos sustituye con la misma facilidad que alguien dobla un papel o enciende un cigarro, la Generación Z, y también las venideras, somos la representación del enigma de la identidad, de la incertidumbre hacia el futuro, de la inestabilidad del presente”.
Este estreno supuso un punto de inflexión: de la experiencia de Surfeando la Herencia surge la voluntad de dar continuidad al trabajo colectivo y de crear un marco estable para la investigación artística y el acompañamiento a nuevas generaciones. Así nació Projecte Escènic Llavor, la plataforma que hoy acoge y proyecta iniciativas como esta, reafirmando el compromiso con la creación contemporánea, la participación y la transformación social a través de las artes escénicas.


